SOBRE
N12
ESTUDIO
Método Cunctatio
2026
MÉTODO CUNCTATIO
Estrategias de investigación artística situada a través de la construcción y activación de archivos
Rafael Sánchez-Mateos Paniagua y Susana Velasco Sánchez
SECCIÓN ESTUDIO
SOBRE N12 01/2026
La elaboración de un archivo como estrategia de investigación artística situada ha sido la base metodológica del colectivo Operaciones Cunctatio1 –fundado en 2010 por los autores de este artículo–. Dicha metodología tomó forma durante el desarrollo de una serie de proyectos madrileños en el año 2010/11 y fue extensamente diversificada en el proyecto lo vivo · lo pueblo · lo jondo: Geopsiquias del Albaicín. Esta investigación artística, llevada a cabo entre enero de 2022 y mayo de 2023, giraba en torno a estas tres nociones de manera sistémica y de forma situada en el barrio del Albaicín, tomando como sede de operaciones la Casa de Porras de La Madraza, el Centro de Cultura Contemporánea de Granada2, dentro de su programa Los saberes del pueblo. A lo largo del proceso se llevaron a cabo distintas acciones que pivotaron en torno a la construcción y reanimación de Un archivo albaicinero, un compendio gráfico-textual que tomó diversos formatos –diversas vidas– a lo largo del proceso:
Esta versatilidad de la noción de archivo, la forma en que nos relacionamos con él como un recurso dinámico y agenciable a través de distintos medios formales y materiales, es lo que quiere mostrar y pensar este artículo. Lo que se quiere compartir aquí, pues, son herramientas de investigación artística y de investigación performativa a través de los medios expandidos del arte que parten de la construcción y apertura de archivos. Una manera de relacionarse artísticamente con el archivo que puede dar lugar a procesos enriquecedores y con sentido.
1. El método «cunctatio»
Cunctatio, la operación central de nuestro método, es una idea que inspira un desfase, un retardo respecto al presente. Cunctator fue un general del imperio romano cuyo ataque se desplegaba evitando la confrontación directa y buscando los márgenes para agotar al enemigo y hacerle pensar que su ejército se retiraba. Cunctators fueron después los socialistas ingleses del XIX, cercanos a la Fabian Society que buscaban el cambio social mediante avances no bruscos ni violentos, sino progresivos, a través de la acción determinada. Cunctator fue también el nombre que se dio a finales del XIX al primer dispositivo fotográfico que retrasó el disparo unos segundos, lo que permitió que el observador pudiera aparecer en la propia imagen que producía. Así, el método o la operación cunctatio que da nombre a nuestro colectivo, invita a retrasarse un poco respecto de la actualidad referencial, retardar la imagen, desacompasar los ritmos del presente, plegarse y replegarse en el espacio, des-contemporizar y re-contemporizar en las variables del tiempo/espacio.
Este método cunctatio lo habíamos puesto en marcha en proyectos previos, como una forma de atender a la realidad, favoreciendo un retraso que nos permitiera conocerla en su complejidad, sus fragmentos, sus relaciones invisibles. Así se practicó en el proyecto Cunctatio del Sur (2009-2011), enfocado en la periferia suburbana de Madrid4 y enmarcado en los encuentros de Urbanacción5 curados por Ana Méndez de Andrés en Madrid. En aquel entonces, exploramos esta metodología de extrañamiento espacio-temporal que permitió vincular lo particular con un proceso mayor y viceversa, lo universal con elementos concretos y muy específicos.
En aquel proyecto ensayamos por primera vez distintas exploraciones «extra-vagantes» por los límites de Mercamadrid, el corazón logístico que mantiene vivos a los habitantes humanos de la ciudad; a las escombreras y campamentos de toxicómanos de la Rosilla; a los cerros llenos de cardo mariano y atravesados por infraestructuras de alta velocidad, sorteables solo a través de túneles que van a dar a guaridas de pastores; encontrando chozas abandonadas en las proximidades de la Cañada Real y Valdemingómez –donde aún se producían desalojos de viviendas–; hasta llegar, junto al río, a la trinchera sur de la resistencia republicana en Madrid y más allá, en el límite, al Cerro de la Gavia donde se arraigaron las primeras tribus de arcaicos madrileños6.
Figura 1: Imágenes del paseo Un viaje extravagante. Asentamientos en el límite de Mercamadrid a los vertederos. Urbanacción 2010 – subUR. Madrid, octubre 2010. Fotografías de los autores.
Un arco de sentido temporal muy extenso, amplio, multifocal. Viajes arqueológicos al pasado y al futuro, en solitario o acompañadas, que se dieron a la par de un proceso de investigación que nos llevó a estudiar las time machines de H. G. Wells y sus crono-sociedades; las prácticas erráticas del espiritismo barricadista; los criptobosques y misterios del territorio; las cosmografías salvajes o los bardos de los campamentos nómadas gitanos. Estos materiales fueron reunidos en un archivo en forma de blog7 y, posteriormente, en el libro autoeditado Cunctatio del Sur. Genealogía de una investigación8 (figura 2).
Figura 2: Páginas de Cunctatio del Sur. Genealogía de una investigación, octubre 2010. Operaciones Cunctatio.
En aquel primer proyecto del colectivo comprendimos que «hacer cunctatio» es:
Permanecer en la periferia y hacer periféricamente, en el tiempo y en el espacio de la indeterminación, de la movilidad, de la potencia, de la separación. Retrasarse, distanciarse respecto de la línea que nos hostiga, no estar donde se nos espera. Accionar el disparador, desaparecer en el hoy y aparecer en el ayer, preparar nuestras armas, nuestra sensibilidad, retardarla para tomarse el tiempo de alcanzar a la imagen para formar parte de ella. Tomarse el tiempo de merodear en un tiempo del pasado para recuperar los gestos vivos, hacerlos presentes de una vez como en un memorial vivant. Recordando los bailes juveniles en el descampado. Paseos extravagantes, estivales, boreales. Dejarse rescatar por viajeros del pasado. Aventurarse. Quedarse a vivir en las ruinas materiales del tiempo. Hacía mucho tiempo que las aventuras no eran así9.
Estos paseos, que tuvieron lugar un poco antes y al tiempo de la ocupación de las plazas por los indignados, en las que participamos intensamente, fueron a la vez una fuga de los focos de atención del momento que se dirigían a lo urbano y el centro de las ciudades. Quisimos entonces descentrar la mirada, expandir la energía utópica que se estaba experimentando en las plazas hacia las afueras. Obviamente, la irrupción de las acampadas nos llevó a sostener una sensibilidad hacia toda clase de comunidades errantes y erradas, pueblos, familias, fraternidades, cofradías, sectas, grupúsculos, sindicatos, clubs, sociedades instantáneas, bandas, tribus, pandillas y amantes. En el gesto de separarse del mundo se abrían otro tipo de existencias que encarnaban, formas de vida que frecuentaban esos márgenes.
El proyecto adoptó diversas formas finales: el paseo colectivo –Un viaje extravagante. Asentamientos en el límite de Mercamadrid a los vertederos– fue sintetizado en una serie fotográfica y textual llamada Informe para un viaje-extravagante (figura 3) –expuesta en La Casa Encendida y disponible en PDF10– que buscaba condensar esos viajes cronotópicos a través de la imagen y el relato. Nunca nos planteamos trazar un mapa de recorrido visto desde lo alto, como una mirada divina y catabática, sino que asumimos métodos iconográficos más cercanos a la lógica de un vía crucis, o itinerario experiencial.
Figura 3: Fotografías del Informe para un viaje extra-vagante, Madrid, mayo 2011. Operaciones Cunctatio.
En 2012, Operaciones Cunctatio fue invitado por Chema Gonzalez a diseñar un «itinerario urbano» en el contexto de las actividades públicas de la exposición Fluxus to the People que tuvo lugar en el Espacio D del Museo Reina Sofía, junto a Los colectivos Todo x la Praxis, Paisaje Transversal, Zuloark. Se nos invitó a actualizar los célebres fluxtours que:
Proponían itinerarios turísticos por el entorno metropolitano, en las que lo azaroso y lo cómico se combinaban ofreciendo imágenes de la ciudad inesperadas que cuestionaban el orden y la transformación urbana. Algunos de los fluxtours más reconocibles son el de callejones sin salida, de George Maciunas (1976), o el de espacios de exhibición artística en el que se explicaba todo menos las obras expuestas, de Larry Miller (1976). Bajo una apariencia irrelevante, estos fluxtours narraban en realidad la especulación urbanística en el neoyorquino barrio del SoHo, habitado entonces por esta comunidad artística, progresivamente desalojada11.
Con este punto de partida, el colectivo Todo x la Praxis presentó El tour de la represión «sobre la progresiva ocupación policial del barrio de Lavapiés»; Paisaje Transversal propuso Espacios de batalla, que recorría «el barrio de Arganzuela, tipificando los espacios en cuatro puntos (conquistados, calientes, latentes y perdidos) en un mapa interactivo y ampliable por el público»; Zuloark proponía visitar los espacios de culto e iglesias del barrio de Lavapiés.
En Operaciones Cunctatio, tramamos un viaje poniendo en marcha de nuevo el método que habíamos experimentado en Vallecas pero, esta vez, en los aledaños del Museo Reina Sofía. Más que denunciar los conflictos que atravesaban entonces el barrio de Lavapiés (2012) y señalar espacios de socialización o pintorescos, intentamos operar desde la imaginación y la especulación de futuros, recreando un Madrid posible en el año 2024, desarrollado al calor del movimiento de auto-organización popular en las plazas. El paseo Cunctatio 2024. Ficciones-paisaje en torno a los comunes metropolitanos12 se preguntaba qué pasaría si el movimiento asambleario no se interrumpiera, si los efectos de su gobernanza popular terminaran dando forma al territorio de un modo radical y utópico. Obviamente, en el 2012 ya se estaban discutiendo las estrategias políticas de partido para recoger todo ese malestar social –que en Madrid alcanzaron la alcaldía en 2014–, pero nosotras buscábamos lo contrario, observar la ruptura sosteniendo su continuidad13. Por su parte, la Carta de los comunes metropolitanos. Para el cuidado y disfrute de lo que todos es, publicada en noviembre de 2011 por el colectivo Madrilonia.org –que reunía diversos conciliábulos activistas de Madrid– fue inspiradora para contextualizar la acción en un marco político14. El juego consistía en tirar de los hilos del pasado y el presente que nos llevaban a un futuro emancipado de forma radical.
Ese segundo paseo cunctatio comenzó en las salas del Equipo Crónica y José Val del Omar del propio museo, visualizando un museo recuperado como centro de salud comunitario, donde todavía colgaban las obras de arte, pero en el que ahora había espacios autogestionados para la salud y el bienestar. Desde la azotea del museo se podía observar toda la ciudad, ahora por fin liberada, una vez que «un comando de cerrajeros ciegos» dio con las cerraduras de las llaves confiscadas a los grandes tenedores de la ciudad. Saliendo del museo, la imagen arrebatadora de una ciudad sin coches era producida a través de la ficción, así como la recuperación del Arroyo del Clavel que se paseaba antiguamente por el Prado, rebrotado gracias al des-cercamiento del Jardín Botánico, cuyas especies se habían extendido por toda la ciudad. Un paisaje urbano de colinas hechas por cuadrillas de derribos; tribus autogestionadas, comedores populares en los bajos de los edificios. No pusimos freno a estas visiones de futuro que deseábamos; iban a caracterizar la época supuestamente en que comenzamos a escribir este artículo (en 2024), con una ciudad de Madrid gobernada por la violencia neoliberal. No nos preocupaba en absoluto lo ingenua que pudiera parecer la ensoñación. Lo importante era evocar y dar a ver otra ciudad en la ciudad, preparar otro futuro en el futuro:
[Esquina del Jardín Botánico con la Cuesta de Moyano]
En el Paseo del Prado se comenzó martilleando primero el asfalto y aparecieron los antiguos adoquines de basalto. Muchos fueron los nostálgicos que defendieron su indulto, pero no lograron evitar que la energía que había encendido la chispa de los derribos siguiera desmantelando sin descanso… Hasta que apareció arena de río. Algunos dicen recordar ese Arroyo del Clavel y que en los cortados de sus orillas había casucas y huertas. Después de las lluvias el agua vuelve a correr por en medio de la ciudad. También el Arroyo Abroñigal logró vencer la inercia de los materiales del suelo, se le ve ahora bajar alegre por lo que fue la M-30. Y aquellos túneles de pesadilla se inundaron y por sencillos sistemas hidráulicos –como la bomba de ariete– se puede bombear el agua hasta las nuevas huertas que en esta primavera pasada han transformado en tierra fértil muchas de las antiguas explanadas monumentales. Desde este lugar vemos a la vez el horizonte hacia el sur y también la antigua glorieta –que se llamó de Carlos V–, el arroyo aquí se abre en varios ramales y el tembloroso bosque de ribera ha logrado hacerse paso entre especies plantadas como cipreses o plátanos. En la cuesta de Moyano hay más casetas de madera que nunca, y desde allí van subiendo más casetas por los bordes de las calles junto a nuevas acequias, ¡parece los bouquinistes de Paris!. Las verjas del Botánico llevan tiempo abiertas y las especies vegetales han mostrado cómo cuidan de sí mismas: las contenidas parras ahora se enmarañan con los rododendros y las cucurbitáceas. Un pequeño grupo ha tomado con gusto la selección de semillas para su libre intercambio en algunas de las casetas. Se forman pequeños corros y se habla en muchas lenguas. Se cuentan historias. Dicen que el gran paseo se llamó durante tres años Avenida de las Brigadas Internacionales, y que un 8 de noviembre cruzaron por aquí batallones franco-belgas, alemanes-austriacos, polacos… y que el pueblo de Madrid los recibió con ¡Vivas!
Por nuestra vida pasaron más de diez años hasta que retomamos esta forma de hacer y nos vimos ensayando otros juegos cunctatio en las calles del Albaicín, donde, gracias a una invitación de quien conocía aquel espíritu, decidimos retomar el método. Cuando nos referimos a investigación ‘situada’ queremos señalar no sólo la especificidad del Albaicín, donde se nos invitaba a trabajar, sino también el compromiso con la dimensión de las formas, las materias, los tiempos y los cuerpos, así como las situaciones en los que aparecen involucrados. Nuestra intención con este proyecto no era visibilizar, mapear, representar, ni explicar la realidad o los problemas del barrio del Albaicín. Nuestra pretensión fue más bien extrañarlo, poetizarlo, viajar a través de él siendo conscientes de que somos, respecto a ese barrio, subjetividades extranjeras. Nuestra relación con Granada o el Albaicín, no estaba determinada de antemano por una experiencia continuada de vida cotidiana en el barrio. Esto implicaba una inmersión extraña en el contexto que no debía disimularse, sino que formaba parte de la realidad. Antes que un problema, desde la perspectiva del método cunctatio, podíamos manejar esa inmersión extraña como una potencia de extranjerar la mirada, los gestos, sin someterse al orden sensible de las cosas o dinámicas ya dadas, de viajar y aventurar los sentidos, recogiendo percepciones de toda clase, no como cartógrafos, sino como viajeros, casi de otro planeta, que se pierden, que buscan sorprenderse de lo que a nadie ya se sorprende o de ver lo que apenas se atiende.
Queríamos conocer sobre el pasado y presente del barrio, pero re-conociendo siempre una distancia que no nos empujara a la necesidad de representarlo o visibilizar sus problemáticas. Esto no implica necesariamente invisibilizarlas o no sentirnos interpelados por ellas. Por ejemplo, en el archivo estuvo muy presente el gesto de arraigo de las comunidades del alto y el bajo Albaicín [ítems 47-49]15, la conflictividad actual en torno a la titularidad de las cuevas [ítems 54 y 55], o los múltiples y sucesivos vaciamientos socioculturales [ítems 50 y 51], entre los cuales la expulsión derivada de la gentrificación o turistificación es un vaciamiento más. Trabajamos desde estas problemáticas, pero no con la voluntad de denunciarlas y menos resolverlas. Más bien son dinámicas que poner al lado de otra cosa, por ejemplo, fiestas locales desaparecidas [ítems 58-65], prácticas de articulación comunitaria pasadas o presentes, o formas circulando entre ellas.
La palabra «Geopsiquia» que usamos para nombrar el proyecto final es un término inventado por Rodolfo Gil Benumeya en 1930 para nombrar la «ciencia de las creaciones que une las tres disciplinas intuitivas (y hasta mágicas) del amor, la estética y la religión»16. Es decir, del mundo vinculante con los otros, con todas las otras cosas y con lo absolutamente otro. Una ciencia de las creaciones para relacionarnos con la alteridad, que quiere decir con la ‘diversidad’ y la pluralidad que somos. Dice Gil Benumeya sobre la filosofía del arabesco que «toda idea tiene una nota vibrante, un marbete que sirve para reconocerla; toda interpretación, todo esfuerzo de atención consiste no en apoyarse sobre las palabras percibidas para comprender por deducción, sino en buscar entre ellas un detalle que vibre con otro detalle que llevamos dentro»17. La atención a las vibraciones que circulan a través de las formas del mundo, en busca de algo de eso que se recombine con algo que llevamos dentro, es la clave de percepción sensible a la que invita el «hacer cunctatio», por eso se corresponde con el ítem 0 del archivo.
Cuando al comienzo de la investigación en Granada comenzamos a leer la obra de Rodolfo Gil-Benumeya Ni oriente ni occidente: el universo visto desde el Albaicín, enseguida percibimos la complicidad de su percepción estética con lo que años atrás habíamos estado haciendo en Vallecas o Lavapiés, donde en el año 2012 situamos otra arqueología del futuro del barrio, documentando ficcionalmente lo que imaginábamos podía suceder allí, en 2024. No son ideas atractivas conceptualmente sino modos de hacer y de relación lo que esperamos encontrar cuando nos sumergimos en literatura intelectual.
2. Objetos de archivo
Como posición de trabajo inicial, en el colectivo afirmamos nuestra complicidad y compromiso con la concreción de las materias, formas y tiempos de lo vivo, lo pueblo y lo jondo. Nos interesaban las dimensiones, los estados, las variables morfológicas, las líneas de fuerza, los gestos, las memorias. Antes que un marco teórico-interpretativo, buscábamos reunir objetos que invitaran a ser constelados, derivados, combinados, re-conformados y, en general, estimularan los procesos de construcción y ensamblaje. Es decir, un objeto no da paso a un tema, sino que es la afirmación de unas fuerzas reunidas en torno a él. Un ítem reúne e interpela a espacios, materialidades temporales, subjetividades, formas específicas del presente o el pasado del Albaicín y Granada, pero también elementos relacionados con otros contextos.
Lo importante era la capacidad de estos ítems de archivo de estimular gestos, acciones, juegos, es decir, de involucrar a los cuerpos para que las cosas sucedan, vibren, nos pasen, más allá de su interés meramente intelectual, que sin duda también lo tiene. Esta dimensión viva de cada ítem fue abordada de forma participada, a través de los talleres y el montaje del ensamblaje, pero también explorada por separado, en sesiones cerradas y previas de trabajo interno nuestro que, después, tomaron forma en el camarín. Desde la primavera del 2022 hasta diciembre, generamos un archivo de 118 ítems o entradas. Cada ítem tira de un hilo, presenta un tema desde su materialidad, cuenta una historia con las que buscamos aumentar los poderes de designación de ese objeto. Así, una campana interpela al proceso de fundición de metales, pero también al campanero y manipulador de sogas, así como al paisaje que recibe su percutir, además de todas las evocaciones que la forma campana inspira –vientres parturientos, cavidades de la generatividad– o historias específicas, como la disciplinaria campana de la Torre de la Vela que cristianizó el territorio, o como el sucidio de una persona sin hogar acontecido en el campanario de la torre de San José, y que fue el detonante de la investigación en torno a lo vivo. Campanear, evolucionar hacia la forma campana, o manipular mediante sogas otros es un modo de «reanimar» –término que preferimos a re-activar– . Obviamente, un ítem nos lleva a otro, y la soga de la campana es también la soga cinturón de los monjes de Zurbarán [ítem 97] o las cuerdas de las que cuelgan las berzas en los bodegones de Sánchez Cotán [ítem 12].
3. Diagramando el archivo
Figura 4: Izquierda: Inmaculada Concepción con las letanías. Inicios siglo XVII. Anónimo. Derecha: Diagrama Lo vivo de Operaciones Cunctatio (2022, mayo).
Cada uno de los elementos que nos encontrábamos era motivo de investigación, lecturas, búsqueda de imágenes. Estos materiales los imprimimos en papel vegetal para favorecer el juego de yuxtaposiciones y el montaje sobre el suelo o la pared. Estos serían los materiales con los que iniciar cada taller, para desencadenar las conversaciones con la gente, pero estos materiales necesitaban ser reunidos en una sensibilidad que los contuviera.
Jugando y montando sentidos con estos materiales impresos, mediante juegos de analogías, antagonismos y correspondencias, compusimos tres máquinas-gráficas o diagramas de sentido que reunían todos esos ítems en un cuadro imaginal. Estos diagramas eran operacionales, es decir, sugerían operaciones, proponían procesos, vías de lectura, formas de relación, energías en circulación. Formalmente, estos tres diagramas-máquina, dibujados a mano a tamaño A1 sobre cartulina verde, blanca y negra18, funcionan como las aucas o las letanías lauretanas [figura 4, ítem 44], espacializando formas y procesos, y pueden leerse en direcciones diversas, en dinámicas implícitas que dialectizaban procesos [«mortificar» y «vivificar», figura 4]. Las figuras iconográficas remiten a objetos concretos del archivo o materiales que progresivamente se iban incorporando: sillas parteras, higos, cal viva, etc.
También tratamos de relacionarnos con estos diagramas de forma poética. Los gestos de belleza en apariencia puramente ornamentales invitan a relacionarse a través del conocimiento estético con eso que de haber seguido otro método sería únicamente mera información. La creación de estos diagramas fue la forma también en que íbamos entendiendo la investigación en virtud de la constelación de formas que aparecían y desaparecían. Trabajamos troquelando y sustrayendo papel para diagramar también los vacíos significativos, los huecos transitables, los agujeros por los cuales uno podía caerse para aparecer, como Alicia, en otro lugar y otro tiempo. Cada cartulina era así un filtro con el que volver a ver las formas del mundo desde las tres variables de lo vivo, lo pueblo, lo jondo.
Vistos los tres diagramas en conjunto, para nosotras lo vivo tenía que ver «con lo que nace, lo que vibra, lo que (se) alimenta, lo que (se) transforma, lo que mata o muere, lo que transita», procesos interconectados de forma sistémica, dando lugar a un enfoque complejo sobre el asunto de lo vivo, mucho más real que una mera definición esencialista. Lo pueblo sería, en nuestro acercamiento «lo que arraiga, lo que celebra, lo que (no) trabaja, lo que lucha, lo que (no) recuerda», planteando una idea de puebleza engarzada en acciones sobre el territorio y la transformación de las formas. Por su parte, lo jondo –la categoría más lejana y misteriosa para nosotras– sería «lo que tiembla, que se esconde, que se hunde, que aparece y que transmite». Entre una y otra dimensión, vimos que lo jondo-hondo, que viene de muy abajo, asciende y vibra en diversas formas de viveza que conforman puebleza que, a su vez, terminan por volver a descender hacia lo hondo, en un ciclo o mecánica pasional que engarza toda existencia a un tiempo, un espacio y una forma.
Los ítems desplegados de forma intuitiva en el archivo, que habían propiciado la configuración de tres diagramas-máquina que fueron decisivos para encarnar la acción en los talleres y en la pieza final, fueron instalados en el Camarín y, luego, presentados en el libro. Hoy se encuentran expuestos en la audioteca de la Casa de Porras.
4. Meterle cuerpo y juego al archivo
De los elementos del archivo, surgieron posibilidades de juego y performación que llevamos a cabo en los talleres, organizados en complicidad con Fede Guzmán [lo vivo, junio 2022], Rafa Tormo [lo pueblo, octubre 2022] (figura 5) y Luz Arcas [lo jondo, noviembre 2022]. Talleres vividos, como hemos dicho, junto a distintos grupos de personas que encarnaron generosamente esta fase del proyecto. Realmente, fueron tres viajes inolvidables, llenos de aventuras, de encuentros, de hallazgos, que quisimos salvaguardar en el libro en unas relatorías gráficas que narraban la experiencia compartida.
La dinámica de los talleres era sencilla y, al mismo tiempo, intensa: una tarde de conversación con el grupo en torno al diagrama y los ítems del archivo de cada taller. A la mañana siguiente, un encuentro con el artista invitado, quien exponía su forma de hacer respecto del tema por el que le invitamos. Por la tarde, sesión de acciones y juegos artísticos inspirados en la investigación y organizada en colaboración con los artistas.
En un primer momento de despliegue del archivo y su diagrama en el suelo, íbamos disponiendo los ítems-imágenes impresas en papel vegetal para favorecer la yuxtaposición y el montaje. Conversábamos sobre lo que nosotras habíamos visto; en reciprocidad la gente que vino a los talleres nos contaba también qué percibían desde sus propios recuerdos o saberes. Compartir la manera en que estábamos percibiendo lo vivo, lo pueblo o lo jondo; era una manera de sintonizarnos, situarnos en un espacio común, de juego.
Figura 5: Sesión de trabajo en el taller lo pueblo. 6 y 7 de octubre 2022. Foto Antonio Collados.
Así, por ejemplo, la exploración de los ítems de lo vivo referidos a la generatividad, nos indujo a plantar semillas de artemisia por el barrio, a trabajar el jardín asilvestrado de la iglesia de San José que habíamos conocido por la noticia de un suicidio de una persona sin hogar en su alminar [ítem 2]; fascinados con las hortalizas que pinta Sánchez Cotán, preparamos un jugo como elixir de vida, y junto a Fede Guzmán, que andaba trabajando la energía vital orgónica, fabricamos cloudbusters y orgones [ítem 20] para enterrarlos y activar la tierra bajo el empedrado, restaurando así la armonía climática. Recorrimos el barrio con unos instrumentos hechos de espejos sostenidos sobre ramas del barranco de Víznar que, a modo de periscopio, nos permitían atravesar el encajonado urbanismo de otro modo. Esas visiones oblicuas nos recordaban algunos dibujos de Lorca [ítem 43].
Los siguientes talleres de lo pueblo y lo jondo giraron en torno a nuevos ítems de archivo. La desaparecida fiesta de las pasaeras [ítem 59] o los buscadores de oro del Darro [ítem 68], implicaron descensos al río, pertrechados con cedazos o jaleando un ambiente festivo, gracias a los cabezudos de la celebración del Corpus que nos prestó el Ayuntamiento [ítem 63]; o las fotos descubiertas de la antigua romería de San Miguel [ítem 64] que nos emplazaron a revivirla con los medios del arte. Por su parte, los ítems exploratorios de lo jondo inspiraron cada una de las acciones que propusimos en su respectivo taller y, así, de la central eléctrica que linda con el cementerio del Fargue [ítems 84 y 106], surgieron los juegos con las descargas eléctricas que aplicamos sobre nuestros cuerpos, una imagen latente en el dibujo de Lorca, Joven y pirámides (Deseo de las ciudades muertas) [1929-1930] [ítem 57] donde aparece una máquina cuya energía circula entre el cuerpo y el paisaje yermo a su alrededor.
Lo importante es que las imágenes, las formas, los objetos que formaron parte del archivo no fueron meros pretextos para la especulación intelectual o discursiva, sino propiciadores de la acción, del juego, de la encarnación y reanimación de gestos concretos. Acciones que fueron preparadas, imaginadas, pero, a la vez, predispuestas para su transformación, desvío o fuga en virtud de la fuerza inmanente que pudiera surgir del presente actuante.
Figura 6: Arriba, de izquierda a derecha, imágenes de los talleres de lo vivo, lo pueblo y lo jondo. Operaciones Cunctatio, 2022. Abajo: referencias de archivo [ítem 43] (Dibujo de F. G. Lorca, San Sebastián, s.f.), [ítem 63] (Detalle de Gigantes y cabezudos en honor a San Miguel. finales años sesenta. EFE (jpb); [ítem 106] (Detalle de Cementerio de El Fargue y estación eléctrica. Photolanda, 2016. (Flickr)
5. Instalar y desplegar el (proceso de) archivo
Estos tres mundos, recogidos en este archivo albaicinero, fueron ubicándose poco a poco, taller tras taller, en lo que llamamos Camarín, una ocupación masiva en una salita diminuta pero encantadora de la última planta de Casa de Porras (Sánchez-Mateos y Velasco, 2023, pp. 133-142). Dice García Lorca en un pequeño ensayo de 1926 llamado Granada. (Paraíso cerrado para muchos) que «el diminutivo no tiene más misión que la de limitar, ceñir, traer a la habitación y poner en nuestra mano los objetos o ideas de gran perspectiva. Se limita el tiempo, el espacio, el mar, la luna, las distancias, y hasta lo prodigioso: la acción. Por eso la estética genuinamente granadina es la estética del diminutivo, la estética de las cosas diminutas»19. Siguiendo esta pauta inspirada en lo diminuto, fuimos colonizando las paredes de la salita, intentando agarrar las líneas de comprensión que hacíamos en la disposición de los elementos en torno al diagrama, situando cada ítem en una perspectiva del tema. Algunos objetos usados en los talleres fueron también dispuestos en el espacio: las escaleras usadas en las acciones de lo vivo, los cartuchos de la pólvora, unas alpargatas, los cubos de metal, los periscopios de espejuelo. Una relatoría gráfica fue impresa y encuadernada para ayudar a la mediación y al salto del archivo a la acción, a la calle. Esta salita era como abrir el código fuente de todo el proceso, como mostrar todas nuestras cartas, los elementos que nutrieron paso a paso la investigación.
La visita necesariamente debía favorecer los acercamientos múltiples, las lecturas por fragmentos, el montaje perceptivo. La evocación formal más explícita al camarín era el Camarín de la Virgen del Rosario de Granada [ítem 42], un espacio dedicado al cuidado de la imagen de la vírgen, una cueva cubierta de pedacitos de espejuelo, que vuelven la cámara una especie de máquina estelar, multiplicadora y vibrante.
Figura 7: Detalle del Camarín en Casa de Porras (2023, abril). Operaciones Cunctatio. Foto de los autores.
6. Ensamblando y arquitecturizando el archivo
Ensamblaje demosófico del Albaicín, así llamamos a la pieza arquitectónica final y a su reanimación pública, que tuvo lugar el 28 de abril de 2023. La pieza, planteada en una de las esquinas del patio, identificada como «punto caliente», zona radiestésica intensa, detectada con varillas de zahorí y timbres tras el trance del último taller en torno a lo jondo. La figura era accesible desde la planta baja, la primera planta y la última. Su construcción a partir de piezas y fragmentos fue proyectada en el mismo lugar, usando los cuerpos, los nuestros y los de quienes se acercaron a los talleres20.
Puede entenderse esta pieza como una arquitectura-archivo, no un archivador convencional, obviamente, sino como una puesta en danza o una mise en scène de una selección de ítems de un archivo metamórfico, que cambia de forma según la fase del proceso (figura 8).
Figura 8: Izquierda: Ensamblaje demosófico del Albaicín (2023, abril) Operaciones Cunctatio. Derecha: panel con referencias a los ítems del archivo que engarzan con la pieza.
Las conexiones del ensamblaje con el archivo son muy específicas y están conectadas con diversos momentos de la investigación (figura 8). Así, encontramos el tajo de San Pedro en el patio [ítem 104]; intuición de silla partera [ítem 18] e ingenio del mundo subterráneo [ítem 93]; figura diamantina suspendida, hecha de sogas anudadas como el cíngulo que aprieta el habitus del fraile [ítem 97]; campanario y campanero, sones de espadaña [ítem 7]; Rosa de la muerte [ítem 15]; cometa voladora y cachivache irradiador [ítem 40]; escalera de Jacob, mediante la que se efectúa un intercambio anabático y catabático [ítem 39]; camarín de los prodigios diminutos del Albaicín [ítem 42]; scriptorium para reaprender las composiciones y combinaciones de las cosas del universo. Celda aislada y monitorizada por los osciladores del laboratorio PLAT [ítem 96]; lagar místico en el que se destila el jugo de los juegos del Albaicín [ítem 30]. Una anamorfosis tensada en el espacio que presenta un barrio y sus tolderías como un ala de mariposa desplegada, o una palmera cargada de dátiles o un limonero de limones suspendidos de cordeles como en los cuadros-teatrillos del cartujo Sánchez-Cotán [ítem 12].
Obviamente no tratábamos de incluir citas materiales en relación a todos los ítems, sino recuperar aquellos que sintetizaban mejor una idea del Albaicín extraña, percibida a través del método cunctatio, impregnada de memorias pasadas y utopías futuras, celebración y poesía. El archivo, en este gesto, se especializa y se vuelve arquitectura practicable, manipulable.
La tarde de la reanimación, durante una hora y con la participación de los asistentes, se re-vivieron algunos juegos y acciones de los talleres como la fabricación de nubes mediante cloudbusters que ya hicimos en taller de lo vivo y vueltos a construir durante la performance; la manipulación de marionetas y el uso de fuegos artificiales, ya manipulados durante el taller de lo pueblo; el baile sobre el agua de la fiesta de las pasaeras en evocación de los juegos que hicimos en el Darro. La obra adquirió un aire de ópera popular colectiva, hecha de gestos y formas acumuladas, montadas en una secuencia ascendente en el patio, mediante poleas, aguas y varillas y pólvora y, luego, descendente en plumas y palabras cayendo suavemente por el patio21.
Figura 9: Detalle de la reanimación del Ensamblaje demosófico del Albaicín. Operaciones Cunctatio. 28 abril 2023. Foto de Isidro López.
7. Abrir y liberar el archivo
El libro es, una vez finalizado el proceso, el lugar donde sobreviven los gestos de este proyecto en sus distintas fases. Es el registro en papel de esta suma de acciones de investigación donde el archivo, editado y maquetado de manera que pueda ser usado, frecuentado, vivido a través de otros procesos.
Decidimos homologar un formato para cada ítem, añadiendo un número que sirviera para sistematizarlo e identificarlo dentro de su bloque, para poder hacer llamadas a ese ítem a lo largo de las distintas fases del proyecto y poder explorar los engarces de la investigación y sus acciones. Eso que había estado desplegado de forma no serializada, requería adaptarse a la lógica secuencial en la que nos introduce la forma-libro. Introducimos tres columnas de texto que recogían fragmentos que ayudaban a profundizar en el ítem, referenciado también por un título y una imagen, que antes había estado impresa en papel vegetal. Los textos tenían orígenes dispares, puramente informativos (extraídos de Wikipedia, por ejemplo) o más poéticos y literarios, además de los escritos por nosotras mismas. Todas las referencias de autoría fueron compiladas al final para evitar que, durante la lectura, la atención se desviara de la importancia formal, material y temporal que introduce el ítem en sí.
Probamos estas formas de enunciación en los tres cuadernillos que producimos, previamente al libro, para incluirlos en la instalación del Camarín. La forma final y libresca que toma el archivo intensifica su aparición como atlas o museo material de la imaginación albaicinera.
Figura 10: Ítems [7] tañer, [11] campana de luz y [17] nacidos de la tierra. Un archivo albaicinero. Operaciones Cunctatio, 2023.
Este archivo liberado a través de los medios de impresión y difusión digital, adherido al proceso que lo acompañó, quiere ser un disparadero de sentidos, un compendio de formas de perderse en Granada, en el Albaicín, pero también quiere facilitar vías de acceso a una investigación sobre esas variables, cruciales para nosotras, en un abordaje del Albaicín desde lo vivo, lo pueblo y lo jondo. Su valor son las diversas vidas del archivo, las muchas formas de ponerlo en marcha, de operar a través de él, con ánimo performativo, instalativo, arquitectónico o editorial. Este método cunctatio pone sobre la mesa la idea de que todo comunica, que las formas, materias y tiempos referidos a un lugar –en este caso, el Albaicín– están trenzados en el mundo y con nosotros, disponibles para volverlos experiencias a través de los medios propios del arte. La clave es no situarse aparte del archivo que estamos construyendo, sino tratar de encarnarlo, de ponérselo encima, de vivirlo y jugarlo.
Referencias
García Lorca, F. (1926). Granada. (Paraíso cerrado para muchos). https://www.universolorca.com/cita/granada-paraiso-cerrado-para-muchos.
Gil Benumeya, R. (1930). Ni Oriente ni Occidente. El universo visto desde el Albaicín. Compañía Iberoamericana de Publicaciones.
Madrilonia (2011, noviembre). Carta de los comunes metropolitanos. Para el cuidado y disfrute de lo que todos es. Traficantes de sueños. Disponible online: https://traficantes.net/sites/default/files/pdfs/La%20Carta%20de%20los%20Comunes-TdS.pdf.
Museo Reina Sofía (2012, septiembre 23). Acciones. Itinerarios urbanos.
Fluxus to the people. https://www.museoreinasofia.es/actividades/acciones-itinerarios-urbanos.
Operaciones Cunctatio. http://cunctatio.org/.
Operaciones Cunctatio. (2009-2011). Cunctatio del Sur https://cunctatio.weebly.com/cunctatio-del-sur.html.
Operaciones Cunctatio. (2012). Cunctatio 2024. Ficciones-paisaje en torno a los comunes metropolitanos. https://cunctatio.weebly.com/cunctatio-2024.html.
Operaciones Cunctatio. (2022-2023). lo vivo · lo pueblo · lo jondo : Geopsiquias del Albaicín. https://cunctatio.weebly.com/geopsiquias-de-lo-vivo-middot-lo-pueblo-middot-lo-jondo.html.
Sánchez-Mateos Paniagua R. y Velasco S. (2023). lo vivo · lo pueblo · lo jondo : Geopsiquias del Albaicín. La Madraza. Centro de cultura contemporánea – UGR. https://lamadraza.ugr.es/publicacion/lo-vivo-%c2%b7-lo-pueblo-%c2%b7-lo-jondo-geopsiquias-del-albaicin/.
Urbanacción’10: subUR (2010). https://www.scribd.com/document/39318263/urbanaccion-2010-subUR.
Pies de página
1 Operaciones Cunctatio. Thttp://cunctatio.org/. (Volver al texto)
2 Un laboratorio desde el cual Casa de Porras articula líneas de extensión cultural y formación complementaria. https://casadeporras.ugr.es/los-saberes-del-pueblo/. (Volver al texto)
3 Sánchez-Mateos Paniagua, R. y Velasco S. (2023). lo vivo · lo pueblo · lo jondo: Geopsiquias del Albaicín. La Madraza. Centro de cultura contemporánea – UGR. https://lamadraza.ugr.es/publicacion/lo-vivo-%c2%b7-lo-pueblo-%c2%b7-lo-jondo-geopsiquias-del-albaicin/. Para una panorámica del proyecto se recomienda ver el vídeo: https://youtu.be/fr2PFpiPm5s?si=QaLDBuQkzBssBEv2. (Volver al texto)
4 Operaciones Cunctatio (2009-2011). Cunctatio del Sur. https://cunctatio.weebly.com/cunctatio-del-sur.html. (Volver al texto)
5 Urbanacción (2010). Sub-UR. https://www.scribd.com/document/39318263/urbanaccion-2010-subUR. (Volver al texto)
6 Operaciones Cunctatio (2009-2011). Viaje extravagante. Asentamientos en el límite, de Mercamadrid a los vertederos. https://cunctatio.weebly.com/viaje.html. (Volver al texto)
7 https://cunctatio.wordpress.com/. (Volver al texto)
8 Operaciones Cunctatio (2009-2011). Cunctatio del Sur. Genealogía de una investigación https://cunctatio.weebly.com/genealogiacutea.html. (Volver al texto)
9 Operaciones Cunctatio (2009-2011). Cunctatio del Sur. https://cunctatio.weebly.com/cunctatio-del-sur.html. (Volver al texto)
10 Operaciones Cunctatio (2010, mayo) Informe sobre un viaje extravagante https://cunctatio.weebly.com/informe.html.
(Volver al texto)
11 Museo Reina Sofía (2012, septiembre 23). Acciones. Itinerarios urbanos Fluxus to the people. https://www.museoreinasofia.es/actividades/acciones-itinerarios-urbanos. (Volver al texto)
12 Operaciones Cunctatio (2012). Cunctatio 2024. Ficciones-paisaje en torno a los comunes metropolitanos https://cunctatio.weebly.com/cunctatio-2024.html. (Volver al texto)
13 «A partir de breves ficciones políticas, el grupo Cunctatio, ha deseado realizar y proponer un paseo cronotópico en torno a las imágenes de una emancipación futura, con el fin de que estos paisajes de lo posible puedan enriquecer y pro-mover nuestros presentes. Tenemos claro que este mundo, al que acostumbramos a llamar ya viejo mundo, nos despertenece, pero apenas tenemos claro qué afirmación podría tomarle el relevo a la negación que sentimos por los regímenes que se imponen por doquier. Esta es una propuesta en afirmativo. Entonces hemos escrito este viejo mundo y hemos imaginado algunos paisajes, algunas escenas, siempre cuidando deseos puestos en común en las luchas populares que se dan por toda la ciudad hoy. Hemos querido hacer un trabajo de extensión y propaganda de la Carta de los Comunes, un documento firmado en el año 2023 por ciudadanos y ciudadanas de Madrid a partir de la cual se acuerdan los nuevos fueros para la ciudad cuyos manuscritos fueron recuperados y publicados por Madrilonia.org y el Observatorio Metropolitano y editados en un libro por Traficantes de sueños hace ya un año. A esta carta, y a su posición pro-común, nos adscribimos y es por ello que nos ponemos a lenguajear desde ahí. Con ellos, también. Con esos miles de madrileños que deciden, en un momento dado de la historia, fundar otra cosa. Hacerse un mundo, que ya no está al servicio de la explotación, ni del comercio, ni de la dominación, ni del trabajo, ni de la policía, sino de la cooperación, la ayuda mutua, la igualdad, la libertad, la belleza… Este fluxtour no requiere más que un tiempo –que puede extenderse tanto como se desee hacer durar la ruptura– además de estas hojas, y, si fuera posible, el acompañamiento de la Carta de los Comunes. Entonces proponemos algunos enclaves cualquiera de nuestra ciudad que pueden ser recorridos, visitados y contemplados, en cualquier orden, a partir de los cuales invitamos a estas lecturas. Estas son nuestras ficciones, pero el paseante quizá quiera aportar las suyas… El sábado 22 de Septiembre, nosotros realizaremos un paseo por algunos de los enclaves, en silencio, a las 12 de mediodía». Museo Reina Sofía (2012, septiembre 23). Folleto del itinerario de Operaciones Cunctatio. https://www.museoreinasofia.es/sites/default/files/actividades/programas/plano-cunctatio.pdf. (Volver al texto)
14 Madrilonia (2011). Carta de los comunes metropolitanos. Para el cuidado y disfrute de lo que todos es. Traficantes de sueños. Disponible online: https://traficantes.net/sites/default/files/pdfs/La%20Carta%20de%20los%20Comunes-TdS.pdf. (Volver al texto)
15 Se introducen entre corchetes los números de los ítems del archivo tal y como fue publicado en el libro Sanchez-Mateos Paniagua, R. y Velasco, S. [Operaciones Cunctatio] (2023). lo vivo · lo pueblo · lo jondo: Geopsiquias del Albaicín. La Madraza. Centro de cultura contemporánea de Granada – UGR, pp. 161-296. Disponible en PDF en https://lamadraza.ugr.es/wp-content/uploads/2024/09/lovivolopueblolojondo_.pdf. (Volver al texto)
16 Gil Benumeya, R. (1930) Ni Oriente ni Occidente. El universo visto desde el Albaicín. Compañía Iberoamericana de Publicaciones, pp. 142-143. (Volver al texto)
17 Ibídem, p. 39. (Volver al texto)
18 Pueden consultarse en el libro (Sánchez-Mateos y Velasco, 2023, p. 134-136). (Volver al texto)
19 https://www.universolorca.com/cita/granada-paraiso-cerrado-para-muchos. (Volver al texto)
20 Sánchez-Mateos y Velasco (2023, pp. 143-161). (Volver al texto)
21 A partir del minuto 12. https://youtu.be/fr2PFpiPm5s?si=QaLDBuQkzBssBEv2. (Volver al texto)
Rafael Sánchez-Mateos Paniagua
Rafael Sánchez-Mateos Paniagua es doctor en estética, artista, investigador y docente independiente. Ha desplegado, a menudo de manera colaborativa, distintas líneas de acción e investigación artística: la infancia radical; la utopía y las luchas sociales o las prácticas atencionales. Actualmente trabaja en torno a las culturas populares peninsulares, la experiencia estética y la dimensión social del arte. Ha impartido conferencias, cursos y talleres en numerosos congresos, instituciones académicas, artísticas y culturales de carácter nacional e internacional. Ha mostrado su trabajo multidisciplinar en instituciones nacionales e internacionales. Ha publicado en Re-Visiones, Ctxt.es, Eldiario.es, El Estado Mental, FronteraD, Art in Translation o Espacio, Tiempo y Forma, Revista Concreta, entre otros. www.rrafaell.es
Susana Velasco Sánchez
Susana Velasco es doctora arquitecta, artista, investigadora y docente en la UPM. Desde una perspectiva interdisciplinar explora la relación entre arquitectura, territorios, cuerpo y performatividad. Actualmente su investigación indaga en la arquitectura como una zona medial que opera con las distintas escalas que transitan de los cuerpos al paisaje, actuando como herramienta para tejer vínculos tanto en lo común como en lo menor a través de prácticas que arraigan desde abajo. Mediante un modo de acción colaborativo trabaja en comunidades y territorios proponiendo intervenciones autoconstruidas que incorporan la ritualidad, cuestionan la propiedad de la tierra y elaboran archivos de narrativas menores con lo que rescatar otros futuros posibles, en proyectos como la Cámara solar del Santo Isidro en Herreruela, el Pequeño museo comunal en Almonaster, A partir de fragmentos dispersos en León, o la Nave del tiempo en Burdeos. https://susanavelasco.net/
MÉTODO CUNCTATIO
Estrategia de investigación artística situada a través de la construcción y activación de archivos
Rafael Sánchez-Mateos Paniagua
Susana Velasco Sánchez
Universidad Politécncia de Madrid
susana.velasco@upm.es
DOI: 10.30827/sobre.v12i.34747
Citar como: Sánchez-Mateos Paniagua, Rafael; Velasco Sánchez, Susana. 2026. “Método Cunctatio. Estrategia de investigación artística a través de la construcción y activación de archivos”. SOBRE 12. https://doi.org/10.30827/sobre.v12i.34747
Cite as: Sánchez-Mateos Paniagua, Rafael; Velasco Sánchez, Susana. 2026. “Cunctatio methodology. Situated artistic research strategies through the construction and activation of archives”. SOBRE 12. https://doi.org/10.30827/sobre.v12i.34747