SOBRE

N12

EDITORIAL SOBRE N12

2026

EDITORIAL SOBRE_N12

Equipo SOBRELab junto con Javier Pérez Iglesias
y Andrea Reed-Leal
Enero 2026

SECCIÓN EDITORIAL
SOBRE N12 01/2026

Hacemos entrega de un nuevo número de SOBRE, con un tema central que ha respondido a una necesidad -o mejor, un compromiso-  del equipo editorial de la revista de dedicar su espacio a la idea de BIBLIOTECA: en plural o singular, como edificio continente o como agrupación de conocimientos contenidos en un soporte. Nos acompañan como colaboradoras en la edición de este número Andrea Reed Leal y Javier Pérez Iglesias.

Las bibliotecas han llegado al siglo XXI con una larga tradición que las ha puesto como terceros lugares (ni el hogar ni el trabajo), donde se puede socializar, aprender con otra gente y vivir experiencias con personas que no necesariamente piensan igual que nosotras, pero con las que compartimos ese bien común. Durante mucho tiempo se pensó que su función principal era la de acumular y resguardar, pero hoy resulta evidente que también son lugares donde se tejen vínculos comunitarios y donde se hacen visibles las tensiones entre lo que se intenta borrar y aquello que insiste en existir. Las bibliotecas nunca son espacios neutrales: reflejan las decisiones y las aficiones de quienes las conforman. Explorar las bibliotecas implica, entonces, pensar su relación con sus libreras y usuarias. 

A lo largo del siglo pasado se instituyeron como “palacios del pueblo” o “universidades populares”, y como agentes clave en la defensa de la libertad de expresión y la vida democrática. Esto no quiere decir que la biblioteca, como servicio público y gratuito, no se enfrente a retos y a amenazas. Por un lado están los valores neoliberales, cada vez más extendidos, que desprecian lo gratuito y demonizan lo que se sufraga entre toda la sociedad. Tienen también cada vez más peso las ideologías de corte fascista que quieren limitar el acceso de la población a toda una serie de contenidos que consideran insultantes, ofensivos, blasfemos o antipatrióticos. Por otra parte, se extiende el discurso de que con Internet y el imperio digital las bibliotecas, como colecciones y espacios físicos, han dejado de tener sentido.

Desde la arquitectura, las humanidades y el arte, en este número de SOBRE nos revolvemos contra todo lo que se esconde detrás del párrafo anterior. Creemos que los enemigos naturales de las bibliotecas son también malos vecinos para el mundo. Por eso, presentamos en esta entrega  N12 de SOBRE, un conjunto de visiones sobre lo que puede ser una biblioteca física, sudorosa y, a veces, despeinada. 

Nada mejor, para abrir boca en el banquete bibliotecario con la sección PANORAMA, que acudir a un recorrido histórico del imaginario que hay detrás de esta institución que nos ocupa, como nos propone Christian Retamal Hernández. Hay toda una serie de publicaciones que quieren ser de papel, que nacen hechas con manos y conservan el deseo de estar entre otras manos; que surgen del encuentro entre cuerpos y buscan cuerpos; que se resisten tanto a su catalogación como a su digitalización. Un buen ejemplo lo tenemos en la “Biblioteca Cuir” que, desde Chile, nos habla de resistencias y disidencias. También se cuestiona el fanatismo digital en la aportación de Marc Anglès, quien se detiene en las transparencias, las texturas, los plegados y las dobleces del papel que se anulan al trasladarse a lo electrónico. Un ejemplo de cómo  acercarse a una colección bibliográfica, que ha nacido pegada a una historia de vida, es el artículo sobre la experiencia de catalogar la biblioteca de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, de Bernardo García Morales. Julio Jesús Jiménez y  Carmelina de Jesús Martínez de la Cruz recorren las ideas de teóricos y arquitectos que vislumbran la biblioteca por venir. La biblioteca es un texto, una reunión de textos, que se materializa en forma de construcción. Esa fisicidad de espacios habitables, en los que conviven e interactúan documentos y personas, ha generado unas propuestas arquitectónicas de las que nos habla Óscar del Castillo Sánchez. 

En PLIEGO hemos dado paso a la creación artística para que se desborde entre los documentos, las salas y el mobiliario que conforman una biblioteca, cualquier biblioteca. Sara Santana comparte el guión de una performance que nace tras una investigación sobre bibliotecas autogestionadas en la ciudad de Madrid. Hay un relato, construido con retazos de testimonios, prensa y ficción, sobre bibliotecas libres que, en un momento histórico concreto, intentan sobrevivir con alianzas institucionales. Ana Olmedo Alguacil se inspira en la marginalia, las notas, rayas, tachaduras y glosas, para pensar en lecturas alternativas en el texto, las interrumpidas y los afectos que empapan los documentos. Cierran esta sección Florencia Bossié y Julia Cisneros con un texto que mezcla el diario, la poesía y las conversaciones imaginadas para reflexionar sobre lo que significa ser bibliotecaria.

En PASAJES dos manifiestos bibliotecarios, uno desde Ciudad de México (“Aeromoto”) y otro desde Madrid (“101 fantasmas recorren la biblioteca”), hablan de bibliotecas que se materializan lento; de experiencias soñadas que se están materializando; de sueños que se construyen despiertos; unas bibliotecas que nos quieren ayudar a que el tiempo, uno de los principales robos que perpetra el capitalismo, se nos devuelva.

En ESTUDIO no hay fórmulas mágicas para catalogar más y mejor. No hay ejercicios replicables, sin contexto, que sirvan a cualquier biblioteca o archivo. No hay exaltación de la eficiencia, sino todo lo contrario. Son tres textos que se adentran en el error, las impurezas, lo pegajoso, para pensar artefactos que nos permitan imaginar colecciones que no sean solo bibliográficas, en documentos que no vengan solo de lo textual, lo escrito, lo legible. Todos esos asuntos, o algunos de ellos, se tienen en cuenta en las escrituras de Andrés Rivas, Nicolás Pradilla, Rafael Sánchez-Mateos Paniagua y Susana Velasco Sánchez. 

Finalmente, la sección CAMPO recoge un artículo que contribuye a explorar las líneas de investigación genéricas de la revista SOBRE. En este número, la aportación de María del Mar Ramón Soriano analiza cómo algunas prácticas artísticas incorporan el alimento como agente cultural, relacional y vivo, utilizando la comida como medio crítico y performativo para abordar problemáticas identitarias, afectivas, ecológicas y posthumanas.

El equipo de dirección de la revista quiere destacar y agradecer el trabajo de Andrea Reed Leal y Javier Pérez Iglesias como editores invitados del N12 y, también, insistir en el agradecimiento a las personas interesadas en la temática central de SOBRE: las prácticas editoriales desde el arte y la arquitectura. Su participación deviene fundamental en el compromiso de nuestro equipo de trabajo con la rigurosidad y la calidad científica: una cuestión imprescindible para lograr un posicionamiento bibliométrico útil y estable pero, ante todo, una manera de contribuir desde la universidad pública con la responsabilidad de extender el conocimiento a la sociedad que la sostiene.  

 

Equipo SOBRELab

Andrea Reed Leal

Javier Pérez Iglesias

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Equipo SOBRELab

Javier Pérez Iglesias

Andrea Read-Leal